Ámame sin normas, sin leyes y conocerás quien soy realmente

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Muchas veces nos dejamos llevar por el “qué dirán” de la gente. Cuando hacemos del amor algo dogmático, algo rígido, sin flexibilidad no hay más nada que decir ni que añadir, se vuelve frío.

Esperaba del amor la calidez, la sensibilidad, los detalles, la aventura, los retos, los desafíos, pero me vine a enamorar de la persona ¡más recta del mundo! Como toda relación todo iba bien al principio, pero no pasó mucho tiempo cuando esperaba y esperaba por esos hermosos detalles que esperas de tu pareja y no veía nada.

En mis pasadas relaciones este no fue el problema por los que rompí con mi pareja, al contrario ellos eran muy libres de pensamiento en cuanto al amor de pareja. Pero este nuevo chico tenía una forma extraña y nada agradable de amarme.

Todo era condicional con él. Yo quería amarlo con toda la libertad que el amor se da y se expresa pero él solo sabía estar ahí, sin decir nada, solo podía esperar de él un sí o un no a lo que sea que le preguntara, no había comunicación, me ponía horarios o límites de visitas a él. No entendía porque era así.

Cuando estábamos frente a amigos o familiares él se comportaba muy rígido, y yo al contrario quería gritar y demostrarles a todos lo mucho que lo amaba. Su comportamiento siempre fue así, muy recto, muy diplomático.

Poco a poco me fui cansando de ser siempre la que daba todo por él, me preguntaba si lo que él sentía por mí era amor. Me decía: Si él me expresara amor así como yo se lo expreso ¿Hasta dónde podría llegar mi corazón a amarlo? Estas dudas estuvieron en mi mente muchos días.

Estos pensamientos reflexivos ya habían ganado un buen terreno en mi mente y corazón. Estaba frustrada por siempre caer en la rutina con él, no esperar más de su manera de amarme porque el mismo me decía que así era su manera de amar y así se quedaría.

Lamentablemente ¡Mi corazón es más grande! Mis sentimientos por él eran más fuertes. Creo que no hay nada que pueda limitar el amor, no hay bozal que pueda enmudecer lo que queremos decirle a ese ser que amamos, ni ninguna carga eléctrica que nos paralice para no expresar lo que sentimos.

Simplemente el amor se da con todas las fuerzas, sin nada que ocultar, sin nada a que temer. En alguna parte del mundo estará ese hombre dispuesto a darlo todo por mí, estoy segura que el verdadero amor existe.