Aunque mi familia te rechace por tu color yo siempre te amaré

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Mi familia es una de esas familias que se quedaron en la época antigua, donde el racismo tenía un lugar importante. Podía ver a otras familias superar esa época mesclando sus razas sin ningún problema. Pero mis padres siempre me decían de forma impuesta que jamás me fijara en un hombre de color porque me desheredarían, no me reconocerían como su hija.

Ya mis hermanos estaban casados, cada uno con mujeres blancas y adineradas. Yo como aun era chica no le preste mucha atención a esto de la raza.

A medida que fui creciendo fui socializando más, podía conocer a personas de todas partes y no solo a un grupo social específico puesto que mi familia era adinerada y solo visitábamos a familias con el mismo nivel económico. Debo confesar que esto era muy fastidioso ya que la mayoría eran aburridos. Siempre hablaban de los mismos temas y gustos.

Como ahora ya era una joven, mis padres estaban confiados en mí por los valores que me habían inculcado. Ya podía elegir a que universidad quería ir aunque ellos tendrían la última palabra, así me dijeron. No se si esto era justo, pero como ellos pagarían yo me quede tranquila.

Cuando llego el momento de elegir la universidad, mis padres no estaban muy contentos con mi decisión porque admitían a personas de color. Yo persistí en mi decisión porque había escogido una carrera que solo se cursaba en esa universidad de mi estado, y nada mas por eso mis padres accedieron a dejarme estudiar ahí.

Al mudarme a la universidad y dejar a mis padres, sus costumbres, su forma de ver las cosas, me encuentro con un mundo paralelo que no conocía. Veía libertad en todos los sentidos, podía decir lo que quisiera sin temor, podía ir a donde me provocara ir sin pedir permiso o sentir que estaba haciendo algo malo. Miraba a las personas blancas compartiendo con personas de color sin problemas.

Y pues, no paso mucho tiempo cuando me toco reunirme con un grupo de compañeros de clase para estudiar para un examen muy importante. En este grupo que fue escogido por mi profesor fue donde conocí al primer chico de color y hablarle sin ningún problema, ni a escondidas.

El era un chico muy educado y estudioso, esto me acerco más a él ya que yo era muy dedicada a mis estudios. A partir de ahí todo lo hacíamos juntos. Tengo que admitir que sentía remordimiento, ansias, y temor porque alguien que conociera a mi familia podría ir con la noticia de que estaba con un chico de color.

Yo estaba tranquila porque solo era un compañero de clases. Pero mi preocupación fue aumentando a medida que pasaba el tiempo, puesto que ya no podía hacer nada sin él. Creo que me había enamorado pero no quería admitirlo.

Todo se puso patas arriba cuando él decidió abrir su corazón y decirme sus sentimientos. ¡El sentimiento era mutuo! Él también se había enamorado de mí. Rompí en llanto porque no entendía porque si dos personas se amaban por qué debería importar el color.

Él me dijo unas palabras que convencieron mi intelecto y quitaron lo que había en mi mente que mis padres por tanto tiempo me habían dicho. Esto no fue tanto trabajo ya que yo no veía justo esto del racismo y menos en la actualidad. ¡No dejaría ir el amor por capricho de mis padres!

Aun estamos juntos, nos seguimos amando no importando nada. Planeamos terminar la universidad y luego casarnos. Solo espero que mis padres se abran a nuestro amor y comprendan que nuestro destino es estar juntos. Amo a mis padres pero ellos ya hicieron su vida y ahora yo quiero hacer la mía.