Lo más rico del amor es cuando se disfruta en la cama

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En muchas ocasiones me veo en la necesidad de interrumpir conversaciones donde lo único que da es ganas es de bostezar. Cuando mis amigos y otras parejas hablan del amor como si sólo esa corta palabra pero grande en significado la vuelven tan sencilla y monótona que deja mucho que desear.

El por qué interrumpo estas conversaciones es porque el amor va más allá de las palabras cursis y regalos mutuos. Va más allá de unas llamadas telefónicas en el día a día, de besos simples y caricias repetidas. El amor es como la música, tan diversa, tan rítmica, tan amplia que aún no acabamos por explorar su significado.

Un amor rico y exquisito es aquel que no se cansa de buscar la forma en cómo saberse del otro, donde no todo quede en un simple pensamiento hacia el otro, sino que se convierta en acciones, pero en esas acciones que a ambos los vuelve locos, donde terminen en la cama o donde se sientan más cómodos.

Que rico el saber que el amor te da la libertad de inventar, innovar, aventurarse a cosas desconocidas, pero que no te da temor de arriesgarte porque vas de la mano con esa persona que te hace sentir segura. Saber que en la cama se vuelven dos animales salvajes, dejándose llevar por el deseo y la pasión. Saber disfrutar de los beneficios de una relación es estar seguros de eliminar un pensamiento de ruptura.

Hacer el amor con tu pareja no solo es por un momento frenético de deseo, sino es que has comprendido la delicia de cuando dos almas se han entendido perfectamente no pueden dejar de amarse sin nada que se los impida. Además esto libera el estrés de la pareja. No hay nada más sabroso y excitante que el sexo de reconciliación, cuando luego de estar molestos y contentarse celebran con un buen sexo.

Libera tu mente de la monotonía, prueba nuevas posiciones, lo que a ambos les gusta y lo que quieren experimentar. Abran su mente, salgan de lo cotidiano, pero siempre tengan presente que el sexo es mejor con una excelente comunicación y sin restricciones, solo con las que los dos estén de acuerdo.

Cuando ambos saben que es lo que le gusta del otro, el sexo se vuelve un vicio. Llévalo a explorar tu cuerpo, enséñale lo que te gusta y como debe hacerlo, cumple tus fantasías y las de él, conviértete en su amante, su amiga y mujer en la cama. No te cohíbas, solo dense el más rico placer donde ambos terminen sonriendo y olvidándose de un mal día o un mal momento.

Ten presente siempre que si sabes manejar bien la sexualidad, será una de las mejores formas de fortalecer la unión entre tú pareja y tú. Será algo único y especial que solo compartirán los dos. Si así lo decides de compartir tu cuerpo con otra persona también sabrás que no solo será tu cuerpo, sino tus sentimientos y mente.

Mantengan esa llama encendida, ese será el secreto del éxito en la relación. No caer en la rutina del día a día. Sean íntimos, cómplices y amantes, que jamás falte la confianza y comunicación.