Cuando ya no te quieran lo sabrás, aunque no te lo digan.

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Es realmente difícil engañar a una mujer, nosotras somos demasiado sensibles a los pequeños cambios en nosotras mismas y en las personas con las que nos relacionamos, la verdad que nadie cuenta es que en realidad somos nosotras mismas las que nos socavamos, las que nos metemos el pie en la vida, y aunque muchas veces decimos que hemos sido engañadas por esos hombres colmilludos y llenos de mañas que supieron ocultar su maldad de nuestros ojos, que se ganaron nuestro corazón mientas nos apuñalaban la espalda, y que no nos dimos cuenta hasta que estábamos muriendo desangradas. Esas cosas las decimos por pena, porque preferimos que las personas crean que fuimos victimas de un experto mentiroso y no que sepan la verdad, y esa suele ser que ya nos habíamos dado cuenta, pero que nos quedamos a ver que pasaba de todas maneras.

No creo que sea imposible que un hombre llegue a la maestría capaz de engañar por completo a una mujer, sin embargo, creo que el 99% de los casos no será así, las mujeres tenemos un sexto sentido que nos hace ver incluso aquello que nos negamos a admitir, y la mayoría de las veces tenemos que esforzarnos más por disimular como si no supiéramos nada, que por descubrir el engaño en sí, pero es que tenemos un problema la mayoría de las damas y es que somos unas románticas empedernidas y pocas veces nos podemos resignar a vivir la vida sin alguien que nos merezca y encontrarle seguramente no será tarea sencilla, es por eso que intentamos ayudarles a los hombres a ser mejores partidos, solamente necesitan escuchar lo que les queremos decir, y es que en ese sentido somos un libro abierto y no hace falta más que unos buenos oídos para saber como enamorar perdidamente a la mujer que tienes frente a ti.

Yo me de lo que pasaba con lo nuestro, pero simplemente no quería aceptarlo, pero eres tan tonto que seguirlo negando me hacía ver tan estúpida que no podía soportarlo más, aunque debo de admitir que tengo culpa en lo que me paso a tu lado, porque fui yo quien decidió perder más tiempo al lado de quien ya me había demostrado que no quería estar junto a mí, fue decidía, flojera o quizás un poco de miedo, la verdad no lo sé, pero al menos puedes irte tranquilo que aunque pretendiste engañarme nunca lo hiciste en realidad.

“Nunca debes de darle una oportunidad a nadie que no te lo pida”, esa fue la enseñanza que me dejaste porque debía haberme marchado en el momento justo en el que sentí que habías dejado de amarme, incluso aunque te hubieras tomado la molestia de pedirme que me quedara y te diera otra oportunidad debí haberlo pensado bien, pero al menos así sabría que aunque fuera de manera muy pobre aun me querías y te interesabas en mí, pero fui tan estúpida como para asumir que tu querías que me quedara un poco más, como para pensar que solo necesitabas algo de tiempo y volverías a ser ese hombre que una vez me enamoro con esa facilidad, esa persona que supo seducirme desde el cuerpo hasta el alma y que se dedicaba día a día a ganarse me corazón de verdad.

Autor: Sunky