Adiós, esto fue debut y despedida

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Me encantaría poder decir que no todo está perdido, que si seguimos luchando aun nos podemos salvar, rescatar al menos un poco de lo que éramos, de lo que teníamos, que una segunda oportunidad nos vendría bien, que seguro echándole muchas ganas todo podría volver a ser como antes.
Pero ¿para qué mentirnos más?, ¿para qué voy a seguir fingiendo y desgastándome en el intento?
Ya no quiero seguir siendo más la tonta, esa que apenas te da la gana se convierte en tu segunda opción. A la que apenas se te antoja dejas de ver, de responder, de dar explicación. Me he cansado de tu juego, de que desaparezcas y de la nada aparezcas fingiendo demencia y acabes convenciéndome al hablar de amor, ¿amor?


Me he cansado de ser la que más se entregue, la que más demuestre, la que más quiere, porque al final, el que más quiere es el que pierde y ya no quiero perder más.
Enamorarme de ti jamás estuvo en mis planes pero ante las flechas de cupido nadie puede oponerse, menos a esa sonrisa tan intimidante y a esa sonrisa inquietante con la que llegaste.
Llegaste y junto contigo llegaron las ganas de enamorarme, de volver a confiar otra vez y aunque el temor me acobardaba, tu esmero porque ese miedo terminara triunfó, pero ¿para qué?, ¿para que esforzarte tanto porque mi miedo desapareciera?, ¿para qué hacer lo imposible para que te dejara entrar?
¿De que sirvió arriesgarme contigo si jamás demostrarte ser mejor que quien ya me hirió antes?
Apenas comenzaste actuar, todas tus palabras salieron por la ventana más cercana, aquello que tanto me juraste y prometiste, inmediatamente perdió valor. Sigo sin comprender para qué insistir en ¨dejarme llevar¨, si al adentrarme en tu mar abundaron los secretos, las mentiras, las falsedades, un poco más y seguro hubiera terminada ahogada, más segura estoy no hubieras hecho nada por rescatarme y justo eso es lo que duele.


Duele tu falta de sinceridad, conmigo y contigo. El verte un día estar bien y al otro verte escondido como un niño temeroso, ¿con qué fin?, si para jugar a las escondidas ya estás bastante grandecito, si correr tras de ti, es realmente agotante. Ya no estoy para llorarle a nadie, para mendigar amor, ¡ya no estoy para que me rompas el corazón!
Hay un problema serio contigo, tanto terror al compromiso, a que te quieran de verdad, a que te ganen y termines mostrando tus debilidades, de llegar a sentirte vulnerable. Bastante incongruente para ser alguien que habla y habla de arriesgarse mientras te acobardas ante tus inseguridades.
El lobo feroz ¿teme enamorarse?
Me resulta difícil y agotante entender tu manera de ser. Porque a decir verdad nadie esperaba que se diera esto, pasar de un ¨juego¨ a enamorarse. Y aunque traté con todas mis fuerzas que esto de verdad funcionara, tú únicamente me viste como un escaparate a tu patética realidad. Alguien que solía sacarte de la rutina y mejoraba tus días cuando la vida no te sonreía. Pero ¡basta!, basta de este estúpido juego, sigue pensando que algo mejor has de merecer, aunque lo cierto es que, como yo, no te han de querer.

Se acabó, adiós, esto fue debut y despedida.

Escrito por: Stepha Salcas
© ᴅᴇʀᴇᴄʜᴏs ʀᴇsᴇʀᴠᴀᴅᴏs
LIBRO A LA VENTA ¨LA VIEJONA AGRIA: AMAR EN TIEMPOS DE COBARDÍA¨.