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No existe la falta de tiempo, existe la falta de interés

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Dicen que no existe la falta de tiempo, que existe la falta de interés, porque cuando la gente realmente quiere, la madrugada se vuelve día, martes se vuelve sábado y un momento se vuelve oportunidad.

Quien mucho espera, se decepciona y sufre. La verdad es que la falta de interés duele, y mucho. Va más allá de la decepción, son crueles punzadas de dolor en el estómago, como si algo por dentro nos desgarrara el alma.

En el momento en el que nos hieren, no podemos hacer nada para aliviar ese dolor, pues mantener nuestra cordura ante el abandono y la humillación ya supone suficiente esfuerzo.

La verdad es que tanto el tiempo como los daños nos cambian, haciendo que lo que hoy nos apetecía compartir mañana no nos resulte tan atractivo. No obstante, esto no justifica la falta de sinceridad ni de correspondencia con los demás.

Aceptar la falsedad del tiempo vivido

Tristemente, la falsedad y la hipocresía son tan resbaladizas que solemos encontrarlas en el rincón que menos esperábamos cuando ya es demasiado tarde. Normalmente, la esperanza de que alguien es lo que creemos conocer nos hace estar tranquilos cuando en realidad deberíamos mantenernos expectantes.

Entonces es cuando vienen los problemas, pues la verdad es que abunda la gente interesada y a nosotros nos cuesta abrir los ojos. Esto ocurre porque nos resistimos a creer que alguien a quien consideramos tan indispensable en nuestra vida no sea sincero.

Normalmente, las personas falsas o interesadas son aquellas que ni comen ni dejan comer y que cuando les pides explicaciones se enervan intentando evadir la confrontación que les hemos planteado.

Es probable que nos devoren con palabras envenenadas, de manera que nosotros, sedientos de encajar, alimentemos la esperanza de quien tiene una de cal y otra de arena.

Aprende a regalar tu ausencia a quien no valora tu presencia

En ocasiones perdemos el tiempo insistiendo en ver a alguien que no hace nada por vernos y en forzar situaciones que creemos necesarias.  Solemos caer en el error de buscar sin permitir que nos encuentren, lo que al final resulta en un maltrato a nuestra dignidad.

Cuando nos damos cuenta de esto, hay algo que se rompe en nuestro interior y nos invade una ola de decepción, de miedo y de tristeza. En ese momento, nos percatamos de que no podemos esperar a quien no quiere ser esperado.

Entonces empieza todo un duro proceso de protección que requiere que recubramos nuestra vida de comprensión y que prohibamos la entrada a todas aquellas personas que nos dañaron y se comportaron de manera interesada.

Rodéate de las personas que te gustan y sé feliz

Comprométete con aquellos valores que te resultan fundamentales, disfruta de la sensibilidad, de la bondad, del respeto, de la humildad, de la confianza y la fe, de la gratitud, de la sabiduría, de la sinceridad, del amor, de la amistad, del cariño y de la incondicionalidad.

Mantén cerca de ti la mejor realidad que conozcas, deshecha lo vil y lo cruel, no prestes atención a las personas tóxicas, busca tu oxígeno, cuenta hasta tres y respira. Siente las bocanadas de aire psicológico y saluda a tus emociones.

Rodéate de toda esa gente que te hace sentir que el mundo es un lugar que merece la pena y que tu caparazón solo está contigo para que te resguardes en los días de lluvia. Rechaza en tu vida a todos aquellos que te hacen sentir menospreciado y que no te dedican ni un momento sin que tengas que rogarlo.

Libérate de todo lo que te aprisiona y permite que la vida te sorprenda sin necesidad de dañarte. No esperes nada de nadie, espera todo de ti. El resto llegará cuando menos de lo esperes.

 

Autor: Raquel Aldana

fuente: lamenteesmaravillosa.com

 

¿Cuantos días de ausencia se necesitan para dar a alguien por perdido?

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Cuando comenzamos a salir juntos creí que no se podía ser más dichosa en la vida, pensé que por fin había encontrado a alguien con quien poder enamorarme sin arrepentimientos, quizás fue poco el tiempo que duro ese pensamiento en mi cabeza, pero ese inicio que tuvimos podría decir que fue el mejor de todos, parecíamos estar de acuerdo en al menos lo más importante a cerca de nuestras expectativas sobre el amor y lo que podíamos esperar uno del otro.

Creí que ya todo estaba dicho, que solo faltaba ponerlo en práctica, y creo que ahí fue donde todo se fue al carajo, tus actos no daban soporte a tus palabras, porque hacías cosas completamente contrarias a lo que decías que querías, y fue ahí donde las primeras alarmas en mi cabeza sonaron, pero comenzaste a desaparecerte por muchos días y eso fue lo que me dejo ver que esto no podría prosperar de ninguna manera.

Creo que nuestras definiciones sobre el amor son completamente distintas, creo que mi manera de amar es más profunda que la tuya, porque dices que me amas, lo puedes gritar a los cuatro vientos, pero tus prolongadas ausencias me dicen todo lo contrario, es por eso que no sé siquiera si creerte que me amas y si en verdad tú crees eso entonces no puedo entender que es lo que significa para ti el amor.

Quería decirte esto de frente, pero me la pones muy difícil ya que casi nunca estas, así que he tenido que recurrir a este medio para informarte que hay alguien que ya está ocupando tu lugar, quizás está de más, creo que es obvio que no hay un interés real en mí, quizás era yo la única que aun creía tener una relación, porque hasta llegue a pensar que algo te pudo pasar, pero tuve el cuidado de informarme y me di cuenta de que estabas bien, así que sin más remordimientos me declare soltera de nuevo.

Así que mi única intención con esto es decírtelo a pesar de que parezca una completa obviedad el que ya tiene mucho tiempo que dejamos de ser algo, no vaya a ser que en tu loca cabeza creas que aun tienes a alguien esperándote y te quieras sentir con el derecho de reclamarme algo y es que ¿Cuántos días deben pasar para dar a alguien por perdido?, la verdad no lo sé con exactitud, pero lo que si sé es que ese tiempo al menos conmigo ya paso, ya tuve fue suficiente de tu completo abandono, adiós.

Autor: Sunky

Amor es luchar una y mil veces por estar juntos.

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No es la primera vez que alguien me termina con una excusa que me deja con cara de tonta, pero es que en esta ocasión creo que te estas equivocando, si fuera en otra situación aceptaría sin más tu petición de dejarnos de ver, pero es que sé que tenemos algo especial, algo que vale la pena proteger y ver crecer aún más, porque si bien es cierto que nunca había amado a nadie como lo hago hoy por ti, estoy consciente de que estamos viendo solo la punta del iceberg.

Juntos tenemos un potencial increíble y es por eso que te pido que reconsideres tu decisión, obviamente no puedo ni quiero forzarte a quedarte si tú no deseas más estar conmigo, solo dame la oportunidad de decirte porque creo que estas cometiendo un error, eso es todo lo que quiero de ti, y si después de leer estas líneas sigues pensando igual muy a mi pesar te dejaré partir sin más.

Todos los “problemas” que hemos tenido hasta ahora no han sido realmente causados por nosotros, la gran mayoría son por personas que se han metido en nuestra relación o por situaciones ajenas a nuestro control, sé que lo nuestro se ha vuelto bastante complicado, pero dime ¿Qué posees que realmente valga la pena y que no hayas tenido que luchar por el?, las cosas que valen la pena regularmente son difíciles de obtener.

Nosotros llevamos más de la mitad de la partida ganada, porque hemos encontrado lo más difícil de todo: la persona correcta, porque puede que suene presuntuoso, pero creo que somos la pareja no perfecta, pero si correcta, creo que tenemos las cualidades necesarias para que nuestro amor florezca, para hacer de esta historia que de por si ya es la más grande de mi vida, una aún más majestuosa, eso al menos es lo que pienso yo, ¿es acaso que tu no piensas igual con respecto a mí?

Por favor no te rindas con lo nuestro, esta es una tormenta que en algún momento pasará, y debes saber que tienes todo mi apoyo y mi amor incondicional para que juntos salgamos de esta y de las futuras pruebas que la vida decida ponernos enfrente, porque para solamente el amor puede darte la fuerza para luchar una y mil veces, entonces dime ¿Qué piensas, aun te quieres marchar?

Autor: Sunky

Dale a tus hijos la oportunidad de vivir sus vidas, no la tuya.

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No tengo duda de que me amas, lo supe siempre y la verdad es que estaba feliz por sentir el calor de una madre amorosa, cariñosa, tierna. Si bien es cierto que muchas veces eras demasiado dura conmigo, entiendo también que siempre lo hiciste porque creías tener la razón, no puedo reclamarte nada, porque me has dado la vida, me diste todo sin pedir nada a cambio y sé que eres el amor más verdadero que he experimentado en esta vida.

Todos podemos cometer errores, y muchas veces los peores los cometemos en nombre del amor, soy consciente de ello, los peores errores de mi vida han sido precisamente por amor, pero debo decirte que tu cometiste un error muy grave conmigo, algo con lo que simplemente no sé cómo lidiar ahora mismo, me hiciste estudiar una carrera que no me gustaba, solo porque sabias “que ahí se ganaba bien”, y si bien es cierto que se puede ganar bien en lo que me obligaste a estudiar, también podría haberlo ganado con aquello que realmente yo quería.

Todos los días voy a realizar un trabajo que no me gusta, y sé que muchas personas pueden estar en las mismas circunstancias que yo, pero si hubiera tenido el valor para decirte que mi carrera la elegía yo, quizás no estuviera pasando por todo esto, haber tomado este camino me llena de remordimientos, cada día que tengo desempeñar mi trabajo veo con un poco de envidia a aquellos que me acompañan, y la mayoría son felices haciendo su trabajo, mientras que yo me la paso suspirando imaginando y preguntándome “que hubiera sido si hubiera estudiado lo que yo quería”.

Como dije, no quiero parecer mal agradecida, sé que hay muchas personas que no tienen unos padres que les apoyen para poder estudiar, es solo que te quiero decir esto para que no obligues a mis hermanos a pasar por la misma angustia que vivo yo, me gustaría que ellos fueran libres de vivir de la manera que crean les hará más felices, el dinero es importante no lo niego, pero creo que desempeñarte todos los días en una actividad que amas es completamente invaluable.

Estoy orgullosa de ser tu hija, y si pudiera elegir que madre habría de criarme créeme que nuevamente te elegiría, sin embargo, espero que entiendas que esa actitud tuya de hacernos vivir las cosas que te hubieran gustado a ti, o repetir tu camino es algo que puede traer mucha infelicidad a nuestros corazones, por favor, a mis hermanos dales la oportunidad de elegir sus vidas, te amo.

Autor: Sunky

Quien dedica su tiempo a mejorarse a sí mismo no tiene tiempo para criticar a los demás

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No hay nada más agotador que escuchar a una persona criticar y malmeter contra todo lo que se mueve. Además, vivir rodeados de este peculiar negativismo nos acaba haciendo sentir fatal, pues las palabras y las actitudes de un criticón son como virus que se adentran en nuestra mente y la devastan.

De las personas habituadas a criticar es mejor alejarse, pues nos intoxican y nos ahogan de tal manera que hacen que nos desequilibremos. El precio de vivir en tranquilidad es incalculable, por eso no debemos permitir que nadie vulnere nuestro espacio físico y psicológico.

Uno de los mejores indicios de la pobreza emocional y vital de una persona es que dedique su tiempo y esfuerzo a criticar a los demás.

La gente feliz no habla mal de los demás

¿Cuánto tiempo inviertes al día en escuchar criticar a los demás? ¿Mucho? ¿Poco? Pues es hora de dar un paso a un lado y apartarte de ciertas situaciones o personas. Están haciendo peligrar tu bienestar y tu equilibrio emocional.

Por eso, dedica tu tiempo a mejorarte a ti y a tu entorno. Esto te servirá para dos cosas: mantener una actitud saludable ante la vida y predicar con el ejemplo.

Es decir, si en vez de señalar a los demás nos preocupáramos por corregir los errores que nos pertenecen, alcanzaríamos el mayor nivel de bienestar emocional existente. Por eso, debemos superarnos en el orden personal, así ganaremos en sinceridad y en respeto tanto como en humildad, generosidad y honradez.

No somos perfectos ni debemos pretender serlo, pero sí que es importante mantener una actitud de mejora constante que nos ofrezca la posibilidad de vivir nuestra vida sin someternos a los estados emocionales ajenos.

Lo que otras personas piensen de ti es su realidad, no la tuya

Hay personas que dan su opinión sobre nosotros, sobre nuestra vida, sobre nuestras decisiones o sobre cualquier cuestión de su entorno. Lo hacen aunque nadie se la haya pedido. Suelen ser opiniones malintencionadas o carentes de todo criterio cuyo único objetivo es hacer daño, menospreciar y disfrutar del pesar ajeno.

Generalmente, las personas que critican tienen baja autoestima y no se aceptan a sí mismas, por lo que difícilmente puede aceptar a los demás. Estas personas ponen etiquetas que reflejan la realidad de cómo se sienten ellas mismas, proyectando así sus dificultades emocionales.

Las personas más infelices en este mundo son las personas que se preocupan demasiado por lo que piensen los demás.

El daño emocional de las críticas

Empieza a curar tu herida emocional teniendo claro que cada uno de nosotros es único y excepcional. Para vivir no necesitas la opinión de nadie. De hecho, eres una persona adulta que, en sus plenas facultades, puede tomar decisiones por sí misma.

Haz que sean tus emociones y tus sentimientos las que valgan, piérdele el miedo a sentir y piensa por ti mismo. Escuchar críticas y chismes de manera constante satura a cualquiera, pero no eres tú quien está haciéndolo.

“No le pongas atención a las cosas que hacen o dejan de hacer los demás, presta atención a lo que tú haces o dejas de hacer.”

-Buda-

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No te olvides de que las críticas sin fundamento llevan consigo una gran pobreza emocional en el mundo interno de quien las realiza. Si la persona no se deja enriquecer, si vive aislada en sus resentimientos y no permite ningún tipo de ayuda, te conviene ser emocionalmente egoísta. Aléjate, mantente feliz y protege tu vida interior.

Imágenes cortesía de Claudia Tremblay

Autor: Raquel Aldana

fuente: lamenteesmaravillosa.com

No te rindas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda.

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“No te rindas, aún estás a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo, / aceptar tus sombras, enterrar tus miedos, / liberar el lastre, retomar el vuelo. /  No te rindas que la vida es eso, / continuar el viaje, perseguir tus sueños, / destrabar el tiempo, correr los escombros / y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas, / aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, / aunque el sol se esconda  y se calle el viento. / Aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, / porque lo has querido y porque te quiero, / porque existe el vino y el amor, es cierto.

Porque no hay heridas que no cure el tiempo. / Abrir las puertas, quitar los cerrojos, / abandonar las murallas que te protegieron, / vivir la vida y aceptar el reto.

Recuperar la risa, ensayar un canto, / bajar la guardia y extender las manos, / desplegar las alas e intentar de nuevo, / Celebrar la vida y retomar los cielos.

(…)

Porque cada día es un comienzo nuevo, / porque esta es la hora y el mejor momento. / porque no estás solo, porque yo te quiero.”

-Mario Benedetti-

Si algo sabemos es que vivir a veces resulta complicado y que resistir ante el vaivén en alta mar lo es aún más. Mantente a flote, sé como aquellas ranas de Jorge Bucay que cayeron a una taza llena de crema desde la que no podían saltar.

Tras unos momentos pataleando una de ellas se rindió y dejó de mover sus patas, pues no encontraba sentido a demorar su muerte realizando un esfuerzo inútil. La otra rana, sin embargo, pensó que merecía la pena pelear hasta el último segundo de su vida y siguió moviendo sus patitas cada vez más deprisa. Así que de repente, sorprendida, empezó a notar cómo la crema se convertía en manteca fuerte y dura, permitiéndole coger impulso y salir de aquella taza.

 

La resiliencia

Resiliencia significa no concebir seguir caminando como imposible, caerse mil veces y levantarse mil y una.  Sé fuerte, resiste y trabaja por pelear porque la dificultad de algo aumenta en la medida en la que dejas de intentarlo y la vida es lo que ocurre hoy, no mañana.

Te preguntarás si sigue mereciendo la pena, y lo cierto que el hecho de que lo haga es la clave de tu éxito. Te preguntarás si la sonrisa que esbozas soñando es realmente sincera y si la inercia es la que guía tus pasos. Pues bien, esa sonrisa es tu garantía, son los destellos de tu valentía. Cuando estamos absortos no sonreímos si en nuestro interior ya no queda ilusión y alegría por nuestro objetivo.

Las ganas de abandonar también forman parte de nuestra fortaleza, nuestra paciencia y nuestra persistencia; porque después de un “no puedo” llega el “venga sí, que sigo”, como el ave fénix resurgía de sus cenizas.

La resiliencia, esa capacidad para no rendirnos ante las adversidades y conseguir adaptarnos, es nuestra mejor arma ante el agotamiento y la resistencia que nos ofrece la vida. A veces no consiste solo en hacerlo bien y tenemos la obligación de rozar la propia perfección para seguir respirando. Pero esto es porque nuestra naturaleza no es quedarnos quietos, eso lo hacen las piedras, nosotros evolucionamos y nos protegemos de la lluvia y nos calentamos ante el frío.

Prepararse para vencer la adversidad

Lo cierto es que ganar la batalla no es lo que más huella deja, lo que influye realmente es la batalla en sí y el prepararte para ella. Para empezar a practicar la resiliencia, te sugiero que busques una palabra para recordar cuál es tu lucha cada día o una simple letra que te apoye, la C de Coraje, la P de Perseverancia, la S de Superación, la A de Aguante…  Elígela según cuál sea tu bache y permítete soñar, pues los sueños son nuestros anclajes con la vida.

 

Cuando los japoneses reparan objetos rotos realzan la zona estropeada rellenando las grietas con polvo de oro. Este arte se llama Kintsukuroi y el resultado es que la pieza dañada no solo queda reparada, sino que se hace aún más fuerte.

En vez de ocultar sus defectos y grietas los resaltan y embellecen, puesto que ahora se ha convertido en la parte más fuerte y linda de la pieza. Así, deberíamos de sanar y reparar nuestras heridas por las caídas de la vida, convirtiéndolas en nuestra parte distintiva, nuestra verdadera belleza. Las arrugas de nuestra piel no son sino las marcas de una gran vida y de muchas historias que contar.

Es importante que nos permitamos el colapso, tocar fondo nos da excesivo miedo. La clave está en no dejar el barco a la deriva, no amoldarnos ni dejarnos llevar, lo realmente valioso es lo que cuesta, es en lo que ponemos el corazón.

Poner en práctica la resiliencia, derribar los muros más inmensos abre ante nosotros un nuevo horizonte y permite que nos pongamos otras gafas para contemplar la vida y seguir subiendo peldaños tan costosos como los anteriores que, además, dejarán un abismo ante nosotros.

Entonces, cuando escuchemos el eco desesperado del vacío, oiremos que nuestra vida nos dice: “Resiste porque serás feliz, pero primero te haré fuerte”.

Autor: Raquel Aldana,
fuente: lamenteesmaravillosa.com

Los hijos no se “pierden” en la calle, sino dentro de casa

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Los hijos no se “pierden” en la calle. De hecho, esa pérdida se inicia en el propio hogar con ese padre ausente, con esa madre siempre ocupada, con un cúmulo de necesidades no atendidas y frustraciones no gestionadas. Un adolescente se desarraiga tras una infancia de desapegos y de un amor que nunca supo educar, orientar, ayudar.

Empezaremos dejando claro que siempre habrá excepciones. Obviamente existen niños con conductas desadaptativas que han crecido en hogares donde hay armonía y adolescentes responsables que han conseguido marcar una distancia de una familia disfuncional. Siempre hay hechos puntuales que se escapan de esa dinámica más clásica donde lo acontecido día a día en una casa marca irremediablemente el comportamiento del niño en el exterior.

“Sembrad en los niños buenas ideas, aunque hoy no las entiendan el futuro se encargará de hacerlas florecer”

-María Montessori-

En realidad, y por curioso que parezca, un padre o una madre no siempre termina de aceptar este tipo de responsabilidad. De hecho, cuando un niño evidencia conductas agresivas en un centro escolar, y se toma contacto con los padres por parte del tutor, es habitual que la familia culpabilice al sistema, al propio instituto y a la comunidad escolar por “no saber educar”, por no intuir necesidades y aplicar adecuadas estrategias.

Si bien es cierto que en lo que se refiere a la educación de un niño todos somos agentes activos (escuela, medios de comunicación, organismos sociales…), es la familia la que hará germinar en el cerebro infantil el concepto de respeto, la raíz de la autoestima o la chispa de la empatía.

Te proponemos reflexionar sobre ello.

Los hijos, el legado más importante de nuestro futuro

  1. G Wells dijo una vez que la educación del futuro iría de la mano de la propia catástrofe. En su famosa obra “La máquina del tiempo”, visualizó que para el año año 802.701, la humanidad se dividiría en dos tipos de sociedad. Una de ellas, la que vivíría en la superfice, serían los Eloi, una población sin escritura, sin empatía, inteligencia o fuerza física.

Según Wells, el estilo educativo que predominaba en su época ya apuntaba resultados en esta dirección. El inicio de las pruebas estandarizadas, de la competitividad, de las crisis financieras, del escaso tiempo de los padres para educar a sus hijos y de la nula preocupación por incentivar la curiosidad infantil o el deseo inherente por aprender hacían ya que, en aquellos albores del siglo XX, el célebre escritor no augurara nada bueno para las generaciones futuras.

No se trata de alimentar pues tanto pesimismo, pero sí de poner sobre la mesa un estado de alerta y un sentido de responsabilidad. Por ejemplo, algo de lo que se quejan muchos terapeutas, orientadores escolares y pedagogos es de la falta de apoyo familiar que suelen encontrarse a la hora de hacer intervención con ese adolescente problemático, o con ese niño que evidencia problemas emocionales o de aprendizaje.

 

Cuando no hay una colaboración real o incluso cuando un padre o una madre desautoriza o boicotea al profesional, al maestro o al psicólogo, lo que conseguirá es que el niño, su hijo, continúe perdido. Aún más, ese adolescente se verá con más fuerza para seguir desafiando y buscará en la calle lo que no encuentra en casa o lo que el propio sistema educativo tampoco ha podido darle.

Niños difíciles, padres ocupados y emociones contrapuestas

Hay niños difíciles y demandantes que gustan actuar como auténticos tiranos. Hay adolescentes incapaces de asumir responsabilidades, y que adoran sobrepasar los límites que otros les imponen acercándose casi hasta la delincuencia. Todos conocemos más de un caso, sin embargo, hemos de tomar conciencia de algo: nada de esto es nuevo. Nada de esto lo ocasiona Internet, ni los videojuegos ni un sistema educativo permisivo.

“Antes de enseñar a leer a un niño, enséñale qué es el amor y la verdad”

-Gandhi-

Al fin y al cabo estos niños evidencian las mismas necesidades y conductas de siempre contextualizadas en nuevos tiempos. Por ello, lo primero que debemos hacer es no patologizar la infancia ni la adolescencia. Lo segundo, es asumir la parte de responsabilidad que nos toca a cada uno, bien como educadores, profesionales de la salud, divulgadores o agentes sociales. Lo tercero y no menos importante, es entender que los niños son sin duda el futuro de la Tierra, pero antes que nada, son hijos de sus padres.

Reflexionemos a continuación sobre unos aspectos importantes.

Los ingredientes de la auténtica educación

Cuando un profesor llama a una madre o a un padre para advertirles de la mala conducta de un niño, lo primero que siente la familia es que se está poniendo en tela de juicio el amor que sienten por sus hijos. No es cierto. Lo que ocurre, es que a veces ese afecto, ese amor sincero se proyecta de forma errónea.

Querer a un hijo no es satisfacer todos sus caprichos, no es abrirle todas las fronteras ni evitar darle negativas. El amor auténtico es el que guía, el que inicia desde bien temprano un sentido real de responsabilidad en el niño, y que sabe gestionar sus frustraciones dando un “NO” a tiempo.

La educación de calidad sabe de emociones y entiende de paciencia. El niño demandante no detiene sus conductas con un grito o con dos horas de soledad en la propia habitación. Lo que exige y agradece es ser atendido con palabras, con nuevos estímulos, con ejemplos y con respuestas a cada una de sus ávidas preguntas.

Hemos de tomar conciencia también de que en esta época donde muchas mamás y papás están obligados a cumplir jornadas de trabajo poco o nada conciliadoras con la vida familiar, lo que importa no es el tiempo real que compartamos con los hijos. Lo que importa es la CALIDAD de ese tiempo.

Los padres que saben intuir necesidades, emociones, que están presentes para guiar, orientar y para favorecer intereses, sueños e ilusiones, son los que dejan huella y también raíces en sus hijos, evitando así que esos niños las busquen en la calle.

Autor: Valeria Sabater 
>fuente: lamenteesmaravillosa.com

A veces el mayor acto de amor hacia una persona consiste en desaparecer de su vida.

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No puedo negar que te amo demasiado, no puedo decir que no es verdad el hecho de que estamos hechos el uno para el otro, que mi corazón se vuelve loco con solo mirarte y comienza a latir a mil por hora, siempre imagine que terminaríamos juntos nuestra historia, que quizás no sería fácil pero que al final encontraríamos la manera de hacer que las cosas funcionaran, porque teníamos la actitud de luchar juntos para ver nuestra relación florecer en algo inimaginable incluso para nosotros dos.

No puedo decir que fuiste un error ni por un momento, eres esa persona cálida, amable, sincera, cariñosa que siempre quise a mi lado, y aunque también tienes tus defectos en realidad son cosas a las que he llegado a acostumbrarme de tal forma que han dejado siquiera de molestarme, en verdad nunca creí que llegaríamos a ser así de compatibles como lo somos, y tampoco creí que pudiera ser capaz de sentir una amor tan intenso, tan fuerte, tan puro, como el que siento por ti, y es que en verdad lo que siento hacia ti es algo que ni yo misma logro a veces comprender, porque con gusto soy capaz de olvidarme de lo que quiero, de lo que me gustaría, con tal de que tu estés bien y que seas feliz.

Son precisamente estas últimas cosas que he mencionado aquellas que me obligan a dejarte atrás, por una parte, mi intención de que estés bien, de que no sufras, de que pases por la menor cantidad de sufrimiento en esta vida, y por otro lado tu carácter tan gentil, en esta ocasión esos dos factores resultaron en una trágica combinación.

Tus padres han hablado directamente conmigo diciéndome que no soy bienvenida en tu familia, que nuestra relación está condenada a ser solo un noviazgo, pero que jamás podrá convertirse en algo más, me dijeron que ya lo habían tratado contigo y que tu simplemente no quisiste confrontarlos de ninguna manera, ellos han interpretado que yo no soy tan importante siquiera como para que pelees por mí, pero yo sé que están equivocados, es sencillamente que eres tan noble que no has querido pelear con ellos, que aunque sabes que están equivocados no te gusta discutir con ellos porque los amas y los respetas demasiado.

Sé que a mí tampoco me dijiste nada por la misma razón, imagino lo mucho que has de estar sufriendo, me imagino tu corazón partiéndose en dos por la agonía de amar a los dos lados y que de alguna manera se encuentren opuestos de tal manera que tengas que elegir entre uno de los dos, yo te amo tanto que deseo evitarte ese sufrimiento, prefiero ser yo quien te pierda, prefiero llorar miles de noches en desvelos recordando a ese enorme y verdadero amor, que tenerte a mi lado al precio de ser despreciado por tus otros seres queridos.

Hay pocas ocasiones, pero si existen situaciones en las que el mayor acto de amor y de sacrificio es desaparecer de la vida del amado, y esta es una de ellas, me voy, pero nunca dudes de lo mucho que te he amado y que te seguiré amando por mucho tiempo más.

Autor: Sunky

Tengo mil defectos, lo sé… pero no soy falsa.

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Es una lástima como la gran mayoría de personas solo se interesan en lo que “puede verse” y no en lo que realmente vale la pena, es verdad que en el fondo todos tenemos un poco de eso, pero cuando la estética se vuelve tu principal forma de discriminar a las personas, puedo decirte que ciertamente te estas perdiendo de muchas relaciones importantes o hermosas que podrías tener, ya sea de amistades, o parejas que bien pudieron dejar una huella en tu vida.

Es triste ver como por ejemplo un perrito de “raza pura” es fácilmente adoptado por cualquiera, incluso hay veces que se los roban con tal de venderlos o de tenerlos, pero hay muchos otros perritos que pueden ser un amor y que no hay persona que se fije en ellos o los quiera adoptar simplemente porque estéticamente no son muy atractivos o peor aún, porque no pertenecen a una raza pura.

No voy a decir que las personas más excepcionales que he conocido son todos feos, o poco populares por alguna razón, pero si puedo decir que me hubiera lamentado mucho de no haber tenido la dicha de tener a algunos que de ellos, y es muy triste porque aun siendo grandes personas, amables, atentos, alegres y con la actitud de siempre ayudar a quien lo necesite, aun así muchos de ellos son catalogados como si no fueran siquiera personas, sin siquiera conocerlos muchas personas les dan la espalda, los critican o hacen burla de estas magnificas personas.

 

Pero parece ser que a nadie le importa, parece ser que todos prefieren tener relaciones superficiales, o convenencieras, y después cuando se encuentran en un problema se dan cuenta de lo solos que han estado todo ese tiempo en realidad, las personas valen por lo que significan en nuestras vidas, cualquier persona que haga tu día a día mejor es importante de conservar y cuidar a tu lado, porque son estas personas las que realmente le dan color a tu vida, las que te hacen ser mejor persona, las que siempre están a tu lado incluso cuando tu sol a dejado de brillar.

 

Pero que nos podemos esperar de este mundo tan torcido, tan equivocado, que nos ha enseñado a ser tan superficiales, ya que vivimos en un mundo en el que importa más el funeral importa más que el muerto, la boda más que el amor, donde importa más lo que piensen de nosotros que lo que realmente somos o queremos, y el físico más que el intelecto o los sentimientos.

Autor: Sunky

 

En el fondo toda mujer guarda una niña que quiere ser cuidada y mimada.

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La mayoría que me conoce cree que soy una mujer fría, sin emociones, incapaz de sentir absolutamente nada que no sea ira o rencor, creen que soy inmune a la tristeza, a la desesperación, a la soledad, a la felicidad, al amor.

Al principio me molestaba que me tuvieran en ese concepto, porque ellos no entendían todo lo que me había pasado y que me había convertido no en alguien fría si no cautelosa, fueron incontables las decepciones no solo amorosas, si no también amigos que decían serlo y que terminaban traicionándome, usándome, o simplemente dejándome, no creo que nadie pueda acostumbrarse a eso, no creo que nadie pueda pasar por todo lo que yo viví y seguir como si nada confiando en todos y tratando a cualquiera de lo mejor, es verdad que antes así era, pero ahora simplemente ya no puedo ser así.

Sin embargo, eso es algo que solo sé yo, los demás no se interesan en saber mis razones, son felices con criticarme, con tener alguien de quien hablar mal, y aunque me da un poco de tristeza que sean así conmigo, al mismo tiempo doy gracias a Dios de no tener a todas esas harpías cerca de mí, mi actitud de alguna manera ha sido un repelente para ellos y pues eso es algo bueno que se puede rescatar de mi situación.

Pero apareciste tú, ignorando todo aquello que se decía de mí, te acercaste con dulzura y me trataste de lo mejor, no podía ser grosera con alguien que tan educadamente siempre me regalaba un saludo por las mañanas y antes de irnos cada uno a su casa, es por eso que te correspondía con una sonrisa sincera que nacía desde el fondo de mi corazón.

Comenzamos a salir juntos y por primera vez en mucho tiempo siento que estoy con alguien a quien vale la pena apostarle el corazón, pude notar que te has sorprendido un poco con lo diferente que ahora soy contigo, y es todo a causa de ti, porque te lo has ganado a pulso, porque fuiste capaz de ver más allá de los rumores que de mí se decían, y porque te has portado siempre como un caballero, galante y atento, es por eso que quiero ser contigo como realmente soy.

Tu lograste ver esa niña que llevo por dentro, fuiste capaz de tener la sensibilidad suficiente para darte cuenta de que en el fondo estaba sufriendo y que necesitaba que me mimaran un poco, es por eso que te entrego mi corazón, cuídalo no como el de la mujer que soy por fuera, si no como el de la niña que soy por dentro.

Autor: Sunky

Hay que tener una vida muy miserable para coquetear con alguien que tiene familia.

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No me voy a poner en el plan de ser una santa, creo que nadie realmente lo es, todos en algún momento hemos llevado el agua solo a nuestro molino, ya fuera por desesperación, por necesidad, o porque quizás no éramos capaces de darnos cuenta de que aquel acto que estábamos cometiendo era tan horriblemente egoísta.

Creo que es natural y sano pensar siempre en nosotros primero, pero hay excepciones que rompen la regla, y es que sinceramente no entiendo cómo funciona la mente de aquellas personas que se meten con alguien casado, sé que muchas veces estas mujeres pueden también ser víctimas de un engaño, pero ambas sabemos que este no es tu caso.

¿Que es lo que te impulso a meterte en la vida de alguien casado?, creo que alguien medianamente inteligente se puede dar cuenta de todo el mal y todo el daño que esto puede ocasionar a todas las partes, incluyéndote a ti misma.

He escuchado que muchas son llamadas por el deseo de lo prohibido y que es de esta manera que muchas infidelidades comienzan, pero sinceramente me parece en una completa estupidez, por muy prohibido que sea, ¿Qué de bueno puede ser el estar con alguien que no te pertenece?, ¿Qué de emocionante puede tener el hecho de saber que eres la otra?, porque al menos la esposa no sabe que está compartiendo el marido, pero tu si, sabes que solo está contigo para utilizar tu cuerpo, en pocas palabras se convierten en prostitutas muy mal pagadas.

¿Qué tan miserable se debe de ser como para conformarse con un pedazo de nada?, porque sabes que al final lo más probable es que seas tú la que se vaya con las manos vacías, solo añadirás una persona más a la lista de aquellos que te han usado como una simple muñeca inflable.

Y en el caso de que logres quedarte con mi marido, nunca será completamente tuyo, porque aunque es verdad que yo ya no lo veré ni querré saber nada más de él, el continuara siendo el padre de mis hijos para toda la vida, si por fin logras quedártelo dejará de ser prohibido, y dejara de ser emocionante, y entonces estarás en mi lugar, esperando en tu casa, y cuando se le haga tarde no podrás evitar que está con alguien más, porque si le fue infiel a la mujer con quien estaba bien, con quien tenía una familia, y con quien era una persona respetada, ¿Por qué razón va a serle fiel a una cualquiera como tú?

Solo quiero que sepas que estoy consciente de que mi marido tiene mucha más culpa que tú, porque nadie se mete donde no lo dejan, y por muy ofrecida que hayas sido, él siempre tuvo la opción de rechazarte con un simple “no”, también quiero que sepas que en mis manos está la decisión de que te lo quedes o se quede conmigo, que si yo lo perdono el volverá a mi lado, y que hasta en este momento sigues siendo la segunda opción.

Pero debo aceptar que están hechos el uno para el otro, porque mi marido no valió la pena y tú eres una simple cualquiera, mendiga no de amor si no de lo que le quieran dar, y es más que obvio que el karma tocará a tu puerta y te quedarás sola sin haber conocido el amor, porque no puede existir amor de aquello que nació de una infidelidad.

Autor: Sunky

No sé si enamorarme o seguir así feliz.

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No voy a negar que me ha ido muy bien hasta ahora, he vivido sin muchas complicaciones, sin muchos sobresaltos, y puedo concentrarme completamente en mí y mis necesidades, mis amigos ocupan una parte de mi agenda, pero hay momentos en los que me gustaría tener alguien especial en mi vida, en el sentido de que me haga sonreír con solo pensar en él.

Algunas veces he tenido oportunidades de salir con alguien en un plan de ser algo más que amigos, pero regularmente yo misma complico las cosas de tal forma que todos se desesperan y se van, todos, menos tú, debo decir que la firmeza y la constancia con la que me has buscado ha despertado cierto interés en mí, me gustan las personas que no se rinden fácilmente cuando buscan algo, más si es alguien que es “importante” para ellos.

Pero después pienso que al principio todos suelen dar lo mejor, suelen esforzarse más, suelen demostrar mucho más interés, y también pienso que para algunas personas el hecho de que las rechacen golpea directamente en su ego y eso las impulsa a aferrarse más a que les den un si, no por amor a la persona, sino por pura egolatría.

 

La verdad es que no he tenido muchas experiencias en el amor, pero las pocas que tuve fueron lo suficientemente desagradables como para no insistir más al respecto por un tiempo, aprendí a alejarme rápidamente de aquellos que mostraban esa clase de interés en mí, y puedo decir que la gran mayoría de ellos demostraron no valer la pena, porque poco tiempo después de haberles rechazado ya estaban detrás de otra chica.

Tú eres de los pocos que han insistido más, y para serte completamente sincera, si me gustaría enamorarme de alguien que valga la pena, no porque sienta que a mi vida le falte algo, no porque necesite “alguien que me haga feliz”, soy feliz en este preciso momento sin la necesidad de tener pareja, pero en el fondo de mi corazón me gustaría experimentar la sensación de estar perdidamente enamorada de alguien que valga la pena, de alguien que me ame tan fuerte y sinceramente como sé que soy capaz de amar yo.

No te ofendas, pero déjame pensarlo un poco más, porque ahora mismo tengo miedo de perder mi felicidad por buscar un amor.

Autor: Sunky